Artículos categorizados como Lesiones Traumáticas del Cerebro

Publicado en:

Las lesiones cerebrales traumáticas, conocidas como lesiones cerebrales traumáticas, pueden llevar a consecuencias negativas e inmediatas para la persona que han sufrido un impacto en el cerebro. El LCT es el resultado de un traumatismo de impacto, como una caída en que la víctima se golpeó la cabeza o un accidente automovilístico donde un conductor se golpeó la cabeza con un tablero de instrumentos. Además, una persona puede sufrir de una lesión cerebral traumática de una lesión penetrante, tal como una bala. Muchas víctimas mueren a causa de este tipo de lesiones. Algunas personas sufren daños graves que son evidentes a partir del momento de la lesión. Sin embargo, hay otros casos en los que el impacto de la lesión cerebral traumática es más insidiosa que producen cambios emocionales y de personalidad que se acumulan lentamente durante un período de años. En algunos casos, la causa física para estos problemas es extremadamente difícil de diagnosticar.

            Cuando una persona ha sufrido una lesión cerebral traumática, el impacto físico, cognitivo y emocional puede ser devastador. Estas lesiones pueden conducir a luchas debilitantes para el resto de la vida de la víctima. Si usted o un ser querido ha sufrido una lesión cerebral traumática, los abogados de lesiones personales de Miami cualificados en Greenberg Stone and Urbano saben cómo construir un caso por una vida de compensación que es fundamental para hacer frente a este tipo de lesión durante un largo plazo. Nuestros abogados informados tienen más de 130 años de experiencia colectiva en la lucha por los derechos de las personas que sufren de un daño grave.

Una persona que sufre de una lesión cerebral traumática puede experimentar los síntomas físicos como dolores de cabeza dolorosos, la pérdida de la función muscular, la audición o problemas de visión y otras dolencias físicas. Además, una persona puede sufrir de lesiones cognitivas como la ansiedad, la irritabilidad, la fatiga y la pérdida de la función cognitiva. Los problemas cognitivos pueden llevar a la depresión extrema, los cambios en la personalidad, la ira o la apatía.

Publicado en:

Científicos de la Universidad de Washington han descubierto una correlación directa entre el enfriamiento del cerebro apenas 2 grados centígrados y la erradicación completa de convulsiones después de la refrigeración.

Según futurity.org, el Dr. Raimondo D’Ambrosio, autor principal del estudio, dijo que “estos resultados demuestran por primera vez que la prevención de las crisis epilépticas después de una lesión cerebral traumática es posible y la profilaxis en pacientes de epilepsia puede lograrse más fácilmente de lo que se pensaba.”

Resultado Común

Los ataques epilépticos, también denominados convulsiones, son un resultado directo de defectos genéticos o de daño cerebral causado por trauma. Si tenemos en cuenta que más de 1.7 millones de personas sufren lesiones cerebrales traumáticas cada año en los Estados Unidos solamente, no es raro que muchas de estas personas terminen sufriendo convulsiones como un efecto a largo plazo. De hecho, la lesiones cerebrales traumáticas son la principal causa de convulsiones en los adultos jóvenes.

Las crisis epilépticas son incurables y muy difícil de controlar con medicamentos. Se desconocen los mecanismos previos al comienzo de convulsiones después de una lesión cerebral. En consecuencia, la noticias de que pueden ser prevenidas es importante.

El Estudio

Los investigadores utilizaron ratas de laboratorio para realizar su estudio. Utilizaron animales que desarrollaron convulsiones recurrentes espontáneas crónicas (el escenario típico para la epilepsia) después de una lesión en la cabeza similar a aquellas que llevan a la epilepsia en los seres humanos. Las ratas fueron divididas al azar en dos grupos: uno cuyos cerebros sería refrigerado por apenas 2 grados centígrados (un grado de enfriamiento conocido por ser seguro y que disminuye la mortalidad de los pacientes con lesiones en la cabeza) y otro que no sería refrigerado. Los resultados fueron que sólo enfriando el cerebro 2 grados centígrados durante 5 semanas comenzando el tercer día después de la lesión prácticamente erradicó la aparición de las crisis epilépticas más tarde. Además, el tratamiento no produjo ningún otro tipo de patologías o inflamación y restauró la actividad de las neuronas limitada por la lesión.
Leer Más →

Publicado en:

Según redorbit.com, científicos de la Universidad de California, San Francisco, han descubierto que los escanes de MRI a menudo muestran señales de lesiones cerebrales traumáticas leves que pueden no haber sido detectadas por un tomógrafo.

Mejores Imágenes, Mejores Diagnósticos

El estudio incluyó a 135 personas que habían sufrido lesiones cerebrales traumáticas leves durante un período de dos años. A los participantes primero se les tomó imágenes con tomógrafos computarizados y una semana más tarde se les tomó imágenes de resonancia magnética. Mientras que la mayoría de los pacientes (99) no mostró señal alguna de lesión cerebral en las imágenes con tomógrafos computarizados, más de una cuarta parte (27 de los 99) de los que obtuvieron una imagen “normal” con los tomógrafos computarizados mostró puntos detectables (llamados “lesiones focales”, que son signos de sangramiento microscópico en el cerebro) en sus imágenes de resonancia magnética.

El autor principal del estudio, el Dr. Geoffrey Manley, quien es el Jefe de Neurocirugía en el Hospital General de San Francisco y Vicepresidente del Departamento de Cirugía Neurológica en la Universidad de California en San Francisco, declaró recientemente que “este trabajo plantea interrogantes de cómo estamos administrando actualmente a los pacientes de lesiones en la cabeza a través de tomografía computarizada. De hecho, haber obtenido una imagen “normal” con un tomógrafo computarizado, no quiere decir que el paciente es “normal”.

El equipo de investigadores cree que el haber encontrado las lesiones focales ayudará a los médicos en su tarea de predecir problemas neurológicos actuales para los pacientes con lesiones en la cabeza. Hay consecuencias neurológicas a largo plazo para aproximadamente el 15 por ciento de las personas que sufren de lesiones cerebrales traumática leves (LCT, por sus siglas en Inglés). Sin embargo, en la actualidad, no hay ninguna herramienta de diagnóstico precisa que le permita a los médicos opinar si los pacientes que sufren estas lesiones cerebrales traumáticas leves tendrán problemas neurológicos a largo plazo.

El Problema Con Las Lesiones Traumáticas Leves del Cerebro

Los centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de los Estados Unidos (CDC, por sus siglas en Inglés) alertan a los médicos que las lesiones cerebrales traumática leves, pueden ser especialmente problemáticas porque los pacientes son tratados en las salas de emergencia y luego enviados a casa sin ser admitidos al hospital para dárseles seguimiento. Aunque muchos pacientes se recuperan de las lesiones cerebrales traumáticas leves, otros no. Las lesiones cerebrales leves pueden causar incapacidad permanente para estos pacientes debido a la falta de seguimiento en su tratamiento y a un diagnóstico incorrecto desde un principio.

Esta investigación es importante porque unos 1.7 millones de personas en los Estados Unidos sufren de lesiones agudas de la cabeza. Aproximadamente tres cuartas partes de las personas sufren de síntomas tales como la amnesia, la pérdida temporal de la conciencia y otros síntomas comunes en casos de lesiones cerebrales traumáticas leves. Se cree que este estudio es importante porque puede ayudar a los investigadores a desarrollar mejores formas de evaluación para pacientes que han sufrido una lesión en la cabeza y pueden ayudar a los médicos diagnosticar mejor estos pacientes y hacerles completar un seguimiento más exhaustivo, en lugar de enviarlos sólo a la casa porque no se detectó inicialmente la lesión.
Leer Más →

Publicado en:

Hasta ahora se pensaba que vigilar la presión intra-craneal de los pacientes que han sufrido una lesión cerebral traumática era crucial para su supervivencia. No necesariamente, dice un nuevo estudio realizado por investigadores de la Universidad de Washington…

Cuando una persona sufre una lesión traumática del cerebro, las células en el punto de impacto mueren como resultado del trauma. Según se descomponen, estas células muertas liberan sustancias tóxicas que hacen que el cerebro se inflame. Según la inflamación crece dentro del espacio limitado del cráneo, las venas y arterias que transportan oxígeno vital al cerebro son constreñidas, cortando el flujo de oxígeno. Esta privación de oxígeno hace que más células mueran, convirtiéndose en un círculo vicioso que de no ser interrumpido puede causar la muerte al paciente.

Consecuentemente, los médicos vigilan la presión intra-craneal causada por la inflamación del cerebro para determinar cuando es el momento de cortar una parte del cráneo del paciente con el fin de aliviar la presión causada por el inflamación. Una presión intra-craneal de menos de 20 mm (milímetros de mercurio) es el límite aceptable. Una vez alcanzados los 20 mm, los médicos saben que es tiempo de hacer algo para evitar daño neurológico permanente o la muerte del paciente.

Nuevo Enfoque

El estudio consistió en asignar 324 pacientes mayores de 13 años de edad que fueron atendidos en las unidades de cuidados intensivos de cuatro hospitales de Bolivia y dos hospitales de Ecuador a uno de dos protocolos específicos. Un protocolo consistió en monitoreo de la presión intra-craneal (ICP, por sus siglas en Inglés), mientras que el otro consistió en imágenes de resonancia magnética y exámenes clínicos. Los pacientes fueron evaluados por una combinación de tiempo de supervivencia, alteración de la conciencia, funcionalidad neuro-psicológica a los tres y seis meses y estado neuro-psicológico a los seis meses evaluado por un examinador neutral.

Para sorpresa de los investigadores, no hubo casi ninguna diferencia entre la medida obtenida como resultado del monitoreo continuo de la presión intra-craneal (56 como promedio) y la obtenida por examen clínico e imágenes (promedio de 53). Casi ninguna diferencia…

Según Randall Chesnut, un Neurocirujano del Harborview Medical Center en Seattle y principal investigador de este estudio, esto significa que el nuevo enfoque de monitoreo por medio de modalidades múltiples debe ser utilizado con más frecuencia, algo que se traduciría en tratamientos más concentrados, menos tratamientos innecesarios y estancias más cortas para los pacientes en la unidad de cuidados intensivos.

Fuerte Apoyo por Parte de Neurocirujanos Latinoamericanos

Según sciencedaily.com , la idea para el estudio vino de especialistas de unidades de cuidados intensivos en hospitales de Bolivia que trataban de determinar si debían gastar dinero en costosos nuevos monitores (que cuestan más de $700.00 cada uno). Este apasionado grupo de médicos de América Latina quería ayudar a los sobrevivientes de lesiones cerebrales traumáticas, pero no sabía cual es la mejor manera de ayudarles. Formaron el Consorcio Latino de Lesiones Cerebrales y se asociaron con el Dr. Chesnut y sus colegas para realizar este estudio. El resultado más importante del estudio es que desafió la creencia tradicional de que los pacientes de lesión cerebral traumática necesitan un monitoreo intra-craneal invasivo para sobrevivir y demostró que un buen examen clínico combinado con imágenes de resonancia magnética apropiadas tiene el potencial para ser tan bueno como el monitoreo intra-craneal.
Leer Más →

Publicado en:

Según http://www.sciencecodex.com/researchers_find_evidence_that_brain_compensates_after_traumatic_injury-102590, científicos del Facultad de Medicina Albert Einstein de la Universidad Yeshiva y del Centro Médico Montefiore han descubierto una técnica especial de resonancia magnética que podría ayudar a predecir si los pacientes que sufren una lesión cerebral traumática se recuperarán o no.

Medición del Movimiento del Agua en el Cerebro

La técnica, llamada imagen de difusión de tensión (DTI, por sus siglas en Inglés), permite que los médicos midan la uniformidad del movimiento de las moléculas de agua (llamada anisotropía fraccional o F.A., por sus siglas en Inglés) dentro y a lo largo de los axones, que son las fibras nerviosas que forman la materia de blanca del cerebro. Áreas de baja F.A. le dicen a los científicos que existe una lesión axonal y áreas de F.A. anormalmente alta indican cambios en el cerebro.

Los científicos han podido correlacionar F.A. anormalmente baja en materia blanca con el deterioro cognitivo en pacientes que han sufrido una conmoción cerebral. Según los centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, 1.7 millones de personas sufren lesiones cerebrales traumáticas (TBIs, por sus siglas en Inglés) en los Estados Unidos cada año. De estas, alrededor del 75 por ciento son contusiones y otras formas leves de lesiones cerebrales traumáticas (mTBIs, por sus siglas en Inglés). Algunos pacientes experimentan una pérdida de la conciencia tras una conmoción cerebral, con otros síntomas como dolores de cabeza, mareos, pérdida de memoria, déficit de atención, depresión y ansiedad. En algunos casos, algunas de estas condiciones persisten durante años.

Cuestionarios de Post-Concussion

Los investigadores de Einstein realizaron un estudio con 17 pacientes que habían sido llevados al Departamento de Emergencias en Montefiore y el Centro Médico Jacobi y que fueron diagnosticadas con mTBIs. Considerando que la mayoría de los estudios de TBI intentan evaluar la función cognitiva, esta vez los científicos hicieron que los pacientes llenaran dos cuestionarios sobre los síntomas de su concusión y cómo éstos afectaban el estado de salud y la calidad de vida de los pacientes. Después de comparar los datos de las imágenes de difusión de tensión (DTI) con la información recogida en los cuestionarios, los investigadores se dieron cuenta de que la presencia de F.A. anormalmente alta predice menos síntomas de concusión y mejor funcionamiento, lo que sugiere que el cerebro puede estar compensando activamente por sus lesiones en pacientes con F.A. elevada en DTI.
Leer Más →

Publicado en:

En artículos anteriores hemos mencionado que alrededor de 1.7 millones de personas sufren lesiones cerebrales traumáticas en los Estados Unidos cada año. De ellos, alrededor de un 40 por ciento son causadas por accidentes automovilísticos.

Según cnn.com, tal fue el caso de Bobby Ghassemi, un joven de 17 años de edad que sufrió una devastadora lesión cerebral en un accidente automovilístico en Marzo del 2010. Como tantos otros adolescentes, conducía demasiado rápido cuando perdió el control de su auto y el vehículo salió disparado fuera de la carretera. Cuando los paramédicos llegaron a la escena del accidente, Bobby tenía una puntuación de 3 es la escala de Coma de Glasgow. Sólo para dar a sus padres una idea de lo que esto significaba cuando les explicaba la condición del joven al momento del accidente, el Dr. Michael Lewis, un médico asesor de la familia, les dijo que un ladrillo tiene una puntuación de 3 en la escala de Coma de Glasgow. En otras palabras, Bobby apenas estaba vivo. Su médico en ese entonces le dijo al padre, Peter Ghassemi, que era un milagro que su hijo estuviera vivo y que si salía del coma, podía quedar en un estado vegetativo.

Su cerebro se había inflamado tanto (lo que es típico en estos casos) que los médicos tuvieron que cortarle una parte del cráneo. También tuvo una lesión axonal difusa, la cual consiste en un sangramiento que alcanzó a casi todo el cerebro.

Diez días después su condición se había estabilizado un poco, pero todo lo que podían hacer era esperar a ver si se recuperaría. Como hemos mencionado en otros artículos, las células en el punto de impacto en casos de lesiones cerebrales traumáticas mueren. Estas células muertas liberan sustancias químicas tóxicas que hacen que el cerebro se inflame y cuando el cerebro se inflama dentro de los límites del cráneo, las venas y arterias que llevan oxígeno al cerebro son constreñidas, deteniendo el flujo vital de oxígeno y haciendo que más células mueran. Si se le permite continuar, este mortal círculo vicioso eventualmente causa la muerte del paciente.

Actualmente no existe ningún medicamento para ayudar al cerebro a recuperarse de estos síntomas tempranos. Todos lo que los médicos pueden hacer es lo que habían hecho hasta ese momento por Bobby: remover una porción del cráneo para aliviar la presión de la inflamación sobre el cerebro. Actualmente los científicos están probando otros procedimientos que incluyen: el uso de una bomba de vacío de micro-ordenador para extraer estos fluidos mortales (ver nuestro artículo de fecha 04/18/2012) y la Interferencia de ARN, la cual consiste en inyectar un medicamento en una vena periférica, lo que ayuda a manipular los vasos sanguíneos para que mantengan los estrechos canales de uniones entre ellos abiertos por un tiempo lo suficientemente largo como para que los fluidos (compuestos fundamentalmente de agua) que están causando la inflamación drenen hacia la sangre (vea nuestro artículo de fecha 22/05/2012). Sin embargo, los procedimientos anteriores se encuentran en una fase experimental y aún no están aprobados.

El Aceite de Pescado al Rescate

Desesperado por recuperar a su hijo, Peter Ghassemi estaba dispuesto a intentar cualquier cosa. Después de hablar con unos amigos, le dijeron que se pusiera en contacto con el Dr. Lewis, un coronel y médico del ejército con vasta experiencia tratando lesiones cerebrales traumáticas en soldados. La recomendación de Dr. Lewis: aceite de pescado. Aunque prácticamente inédito como tratamiento, el aceite de pescado se compone de ácidos grasos esenciales omega-3, los cuales también componen aproximadamente 30% del cerebro. La teoría del Dr. Lewis era suministrar una dosis masiva de este elemento natural podría ayudar a acelerar la recuperación del cerebro. El tratamiento con enormes cantidades de aceite de pescado (combinado con sesiones en una cámara hiperbárica) había ayudado a otro paciente en el pasado: Randal McCloy, el único sobreviviente de un desastre en una mina en West Virginia, que había sufrido daños cerebrales debido a una exposición prolongada a gas metano y monóxido de carbono. Menos de tres semanas después del accidente en la mina, McCloy salió de su coma y tres meses después estaba caminando y hablando.

Peter Ghassemi se convenció rápidamente de que este era el tratamiento adecuado para su hijo. Sin embargo, tuvo que luchar para que los médicos de su hijo consintieran a aplicarle a Bobby el procedimiento de aceite de pescado. Finalmente estos aceptaron y comenzaron a suministrarle a Bobby una dosis similar a los 20 gramos de omega-3 al día (2 gramos siendo la dosis suplementaria típica para una persona con lesión cerebral) que le fue dada previamente a McCloy utilizando una sonda de alimentación. Al igual que en el caso de McCloy, los doctores esperaban que el aceite de pescado ayudaría a reparar la mielina, la corteza protectora que rodea las células nerviosas y que asimismo ayuda a las células a comunicarse entre sí.

Tal como en el caso de McCloy, Bobby comenzó a salir de su coma dos semanas después de iniciar el régimen de aceite de pescado y después de la quinta o sexta semana comenzó a mover sus extremidades y a reconocer a sus familiares y a discernir cosas tales como colores y números. Tres meses después de su accidente, Bobby se encontró lo suficientemente bien como para asistir a su graduación de secundaria.

Se Necesitan Más Estudios

A pesar de estos éxitos, los científicos dicen que se necesitan más estudios para determinar la eficacia del tratamiento de aceite de pescado. Por ejemplo, en el caso de McCloy los doctores combinaron el aceite de pescado con sesiones en una cámara hiperbárica y es imposible decir que tratamiento resultó más eficaz o si fue una combinación de ambos lo que provocó estos resultados. Por otro lado, en el caso de Bobby, los médicos dicen que su juventud puede haber sido un factor que influenció en su recuperación. Sea como sea, estos tratamientos son muy caros y cuando se trata de víctimas de accidentes sufridos por las acciones negligentes de los otros, un abogado con experiencia en el manejo de este tipo de casos podría ser la única manera para que estas víctimas recuperen los fondos que necesitan para su rehabilitación.
Leer Más →

Publicado en:

A Christina Kuecker y a su marido, Christopher, les encantaba explorar su vecindario montando sus bicicletas. Sin embargo, el 7 de septiembre de 2011, un coche atropelló a Christina mientras ella iba en su scooter al trabajo. Según desmoinesregister.com, ella nunca se recuperará de la lesión cerebral traumática que sufrió como consecuencia del accidente.

Monta Nuevamente

Una de las cosas que ella no había podido hacer desde el accidente fue montar su bicicleta. Tras su regreso a casa de On With Life, un centro de rehabilitación donde pasó varios meses bajo terapia, su esposo le compró un triciclo con el que esperaba que podría montar nuevamente. Sin embargo, el triciclo era pesado y no era fácil de maniobrar para una persona con el tipo de discapacidad que tiene Christina, por lo que Christopher tenía que montar su propia bicicleta a lado del triciclo de Christina para ayudarla a negociar las curvas y las lomas.

El objetivo era que Christina pudiera montar sin la ayuda de su marido, haciendo de los paseos una forma de terapia que ayudaría con su recuperación física y psicológica. Consecuentemente, Christopher se puso en contacto con el fabricante de Rover Terra Trikes buscando la posibilidad de personalizar uno de estos triciclos para Christina. Afortunadamente, una tienda local de bicicletas, Barr Bikes & Fitness de la ciudad de Clive, Des Moines, le donó a los Kueckers el nuevo triciclo modificado Terra Rover por un valor de alrededor de $1,000.00.

El nuevo triciclo viene con un cinturón de seguridad para ayudar a mantener a Christina amarrada y segura en caso de que ella sufra un ataque o desmayo. Además, el Rover Terra es mucho más ligero y más fácil de maniobrar para Christina por sí misma. En cuanto a valor terapéutico del nuevo triciclo, Page Eastin de la Alianza de Lesiones Cerebrales de Iowa dijo que “en cuanto a la terapia, es bueno para ella volver a utilizar algunos de esos músculos, los cuales no ha podido utilizar y mantener activos. Además, ella podrá disfrutar de una afición con su marido.

La Rehabilitación No Es Barata

Lamentablemente, la terapia de rehabilitación para las personas que han sufrido una lesión cerebral traumática no es barata. Si añadimos los gastos de costo de vida, la carga puede ser insoportable para la mayoría de las familias. Los abogados de Greenberg Stone and Urbano pueden ayudar a las personas que han sufrido una lesión cerebral traumática como resultado de la recuperación de las acciones negligentes de otra persona a recobrar los fondos que necesitan para su terapia de rehabilitación y para sus gastos diarios.
Leer Más →

Publicado en:

Las lesiones cerebrales traumáticas son eventos devastadores en las vidas de los que tienen la mala suerte de sufrir una. Según news-medical.net, el Dr. Jonathan Fellus, Director de Rehabilitación de Meadowlands Hospital Medical Center explica que el cerebro controla funciones corporales esenciales en las que confiamos cada día. Entre esas funciones están la respiración, el ritmo cardíaco, la temperatura corporal, el metabolismo, el proceso de pensamientos, los movimientos del cuerpo, la personalidad y los cinco sentidos: visión, audición, gusto, olfato y tacto. Una lesión al cerebro típicamente afecta las neuronas y los nervios que transportan los mensajes enviados por el cerebro a los órganos que realizan todas estas funciones, de ahí el efecto devastador que tiene una lesión cerebral para las vidas de los afectados.

Como todos sabemos, el cerebro está dividido en secciones llamadas lóbulos, y cada sección controla funciones diferentes. Por ejemplo, mientras que algunas secciones controlan la forma en que una persona piensa, otros controlan la forma en que esa persona actúa, como se siente o como mueve su cuerpo. Por lo tanto, dependiendo de qué parte del cerebro se lesione, serán diferentes los efectos sobre la víctima. Además, una lesión cerebral puede afectar otras funciones importantes como la presión arterial, el equilibrio hormonal y el control del intestino o la vejiga.

También debemos recordar que los efectos de una lesión cerebral traumática varían considerablemente de un individuo a otro. Si bien el objetivo inicial del tratamiento es normalizar tan pronto como sea posible las funciones esenciales del cuerpo (como la respiración, el ciclo de sueño, la incontinencia intestinal o de la vejiga, la comunicación y la movilidad), según el individuo afectado comienza a mejorar, también mejorará su habilidad de comunicarle a sus médicos otros problemas secundarios que no son tan obvios.

Problemas Neurológicos Secundarios

Y esta mejora (así como la mayor comunicación que trae consigo) puede ayudar a los médicos a identificar algunos problemas neurológicos más sutiles que podrían no haber notado mientras lidiaban con los problemas neurológicos más apremiantes inmediatamente después del accidente. Un ejemplo es la Afectación Pseudobulbar (PBA, por sus siglas en Inglés). Se trata de un síndrome neurológico, no psiquiátrico, causado por una lesión cerebral traumática, así como por otras enfermedades neurológicos subyacentes, como Esclerosis Múltiple, Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA), la enfermedad de Alzheimer, la enfermedad de Parkinson y la apoplejía.

La Afectación Pseudobulbar ocurre cuando el principal daño neurológico causado por la lesión cerebral traumática afecta las áreas del cerebro que controlan la expresión emocional, interrumpiendo la señalización del cerebro y causando un ‘cortocircuito’ en forma de episodios impredecibles tanto de llanto como de risa que pueden ser severos y frecuentes y pueden interferir con la vida cotidiana. Estas explosiones de emociones son a menudo incongruentes con el estado emocional actual del paciente, haciéndolos reír o llorar cuando en realidad no encuentran las cosas graciosas o tristes.

Debido a la naturaleza impredecible de la Afectación Pseudobulbar, los episodios a menudo causan vergüenza a aquellos que los sufren, especialmente en entornos sociales. Estos episodios de llanto o risa son a menudo tan embarazosos que pueden interferir con las actividades rutinarias o hacer que los pacientes traten de evitar ciertas situaciones totalmente. Además, los enfermos Afectación Pseudobulbar a menudo reconocen que malgastan mucho tiempo y energía tratando de contener o simplemente controlar sus emociones. Vale decir que la Afectación Pseudobulbar tiene un impacto negativo en los seres queridos y los cuidadores, causándoles dificultad para ajustarse a estos estallidos.

La Terapia y Los Medicamentos Pueden Ayudar

Aunque los científicos están tratando de encontrar curas para el cerebro lesionado, la terapia es actualmente la única vía para rehabilitar a aquellos que sufren estas lesiones. El Dr. Fellus también menciona el éxito que ha tenido tratando a pacientes que sufren de Afectación Pseudobulbar con NUEDEXTA, un nuevo medicamento aprobado en Octubre del 2010 por la Administración Federal de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en Inglés) para tratar este tipo particular de enfermedad.

Participación Militar

Según la Asociación de Lesiones Cerebrales de América, 1.7 millones de personas sufren una lesión cerebral traumática cada año en los Estados Unidos solamente. A pesar de que una lesión cerebral traumática puede ser el resultado de gran número de actividades, las estadísticas muestran que la mayoría de estas lesiones provienen de accidentes automovilísticos, lesiones en el campo de batalla y actividades relacionadas con la práctica de deportes.

La alta incidencia de lesiones entre nuestros soldados en las guerras de Afganistán e Irak explica el interés del Departamento de Defensa de los Estados Unidos en la búsqueda de una cura. También explica por qué el Departamento de Defensa y el Departamento de Asuntos de Veteranos están invirtiendo más de $100 millones en la investigación para mejorar el diagnóstico y el tratamiento de las lesiones traumáticas leves del cerebro (TBI, por sus siglas en Inglés) y de los Trastornos de Estrés Postraumático (PTSD, por sus siglas en Inglés). Estas lesiones han sido llamadas las lesiones de típicas sufridas por los miembros de nuestras fuerzas armadas que regresan de estas guerras, con cerca del 15 por ciento de ellos sufriendo impedimentos debidos a PTSD solamente, según las estadísticas oficiales del Departamento de Defensa.

Por otro lado, para los lesionados en un accidente causado por la negligencia de otro, a menudo la única esperanza de ayuda para conseguir los fondos necesarios para su rehabilitación vendrá de un abogado experimentado en el manejo de este tipo de casos.
Leer Más →

Publicado en:

Neuren Pharmaceuticals, una compañía de Nueva Zelanda ha estado trabajando con el Ejército de Estados Unidos desde el 2004 tratando de crear una droga que esperan ayudará en la recuperación de concusiones.

Como hemos comentado en artículos anteriores, las lesiones cerebrales traumáticas son consideradas las lesiones típicas de los soldados que regresan de las guerras en Afganistán e Irak y frecuentemente entre estas lesiones esta la encefalopatía traumática crónica. Estas lesiones suelen producirse cuando los insurgentes atacan a los convoyes militares detonando artefactos explosivos improvisados (AEI) al costado de la carretera. Las ondas expansivas producidas por estas poderosas explosiones (normalmente ordenanza de artillería conectada a un celular a fin de permitir a los atacantes detonarlas a distancia), atraviesan los cascos y las cabezas de los soldados, haciendo que el cerebro rebote contra las paredes interiores del cráneo, lo que causa lesiones duraderas. El proceso se repite cuando el soldado es lanzado contra objetos dentro del vehículo (tablero de mandos o pizarra, las columnas laterales, etc.) o cuando es lanzado fuera del vehículo y se golpea contra el pavimento, una pared o algún otro objeto.

Las víctimas de accidentes de coche sufren un destino muy similar cuando sus cuerpos son lanzados contra objetos dentro del vehículo o expulsados por completo del coche (a menudo porque no llevan puesto el cinturón de seguridad) y terminan golpeándose contra la carretera, una pared o algún otro objeto, como un poste de luz. Tenga en cuenta que aunque es poco probable que alguien en nuestras carreteras muera como consecuencia de la detonación de un artefacto explosivo improvisado al costado de la carretera, las fuerzas generadas por un accidente de vehículo de motor, especialmente uno con un gran camión de remolque o trailer, pueden ser tan devastadoras como las producidas por una explosión al costado de la carretera.

Nueva Droga Imita Inmunoglobulina Creada Naturalmente

Según el nzherald.co.nz, el nuevo fármaco, denominado NMZ-2566 tiene la capacidad de imitar el factor de transcripción 1 natural de inmunoglobulina que es generado por el cuerpo después de una lesión cerebral y que se cree tiene un efecto positivo para ayudar a reducir las lesiones secundarias. Los científicos de la Universidad de Auckland lograron modificar el proceso natural y sintetizar una molécula que puede estar prontamente disponible para la ingestión oral.

La droga se encuentra actualmente en el proceso de ensayos clínicos de fase II y se probará inicialmente en los soldados que han sufrido lesiones cerebrales traumáticas mientras estaban en combate. Sin embargo, si los ensayos son tan exitosos como se espera, podría acelerarse la fase III y la droga podría estar disponible para el 2016-17. Los científicos esperan poder utilizarla para dar tratamiento a atletas (principalmente a jugadores de rugby y fútbol), así como a víctimas de accidentes de vehículos de motor, las cuales conforman la gran mayoría de las víctimas de lesiones cerebrales traumáticas, tan pronto como concluyan las pruebas de las fases finales. Sin embargo, por lo general estos tratamientos son muy caros, y cuando se trata de víctimas de accidentes causados por la negligencia de otros, quizás podamos ayudar.
Leer Más →

Contact Information