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Aceite de Pescado Ayuda a Pacientes a Recuperarse de Lesiones Traumáticas del Cerebro

En artículos anteriores hemos mencionado que alrededor de 1.7 millones de personas sufren lesiones cerebrales traumáticas en los Estados Unidos cada año. De ellos, alrededor de un 40 por ciento son causadas por accidentes automovilísticos.

Según cnn.com, tal fue el caso de Bobby Ghassemi, un joven de 17 años de edad que sufrió una devastadora lesión cerebral en un accidente automovilístico en Marzo del 2010. Como tantos otros adolescentes, conducía demasiado rápido cuando perdió el control de su auto y el vehículo salió disparado fuera de la carretera. Cuando los paramédicos llegaron a la escena del accidente, Bobby tenía una puntuación de 3 es la escala de Coma de Glasgow. Sólo para dar a sus padres una idea de lo que esto significaba cuando les explicaba la condición del joven al momento del accidente, el Dr. Michael Lewis, un médico asesor de la familia, les dijo que un ladrillo tiene una puntuación de 3 en la escala de Coma de Glasgow. En otras palabras, Bobby apenas estaba vivo. Su médico en ese entonces le dijo al padre, Peter Ghassemi, que era un milagro que su hijo estuviera vivo y que si salía del coma, podía quedar en un estado vegetativo.

Su cerebro se había inflamado tanto (lo que es típico en estos casos) que los médicos tuvieron que cortarle una parte del cráneo. También tuvo una lesión axonal difusa, la cual consiste en un sangramiento que alcanzó a casi todo el cerebro.

Diez días después su condición se había estabilizado un poco, pero todo lo que podían hacer era esperar a ver si se recuperaría. Como hemos mencionado en otros artículos, las células en el punto de impacto en casos de lesiones cerebrales traumáticas mueren. Estas células muertas liberan sustancias químicas tóxicas que hacen que el cerebro se inflame y cuando el cerebro se inflama dentro de los límites del cráneo, las venas y arterias que llevan oxígeno al cerebro son constreñidas, deteniendo el flujo vital de oxígeno y haciendo que más células mueran. Si se le permite continuar, este mortal círculo vicioso eventualmente causa la muerte del paciente.

Actualmente no existe ningún medicamento para ayudar al cerebro a recuperarse de estos síntomas tempranos. Todos lo que los médicos pueden hacer es lo que habían hecho hasta ese momento por Bobby: remover una porción del cráneo para aliviar la presión de la inflamación sobre el cerebro. Actualmente los científicos están probando otros procedimientos que incluyen: el uso de una bomba de vacío de micro-ordenador para extraer estos fluidos mortales (ver nuestro artículo de fecha 04/18/2012) y la Interferencia de ARN, la cual consiste en inyectar un medicamento en una vena periférica, lo que ayuda a manipular los vasos sanguíneos para que mantengan los estrechos canales de uniones entre ellos abiertos por un tiempo lo suficientemente largo como para que los fluidos (compuestos fundamentalmente de agua) que están causando la inflamación drenen hacia la sangre (vea nuestro artículo de fecha 22/05/2012). Sin embargo, los procedimientos anteriores se encuentran en una fase experimental y aún no están aprobados.

El Aceite de Pescado al Rescate

Desesperado por recuperar a su hijo, Peter Ghassemi estaba dispuesto a intentar cualquier cosa. Después de hablar con unos amigos, le dijeron que se pusiera en contacto con el Dr. Lewis, un coronel y médico del ejército con vasta experiencia tratando lesiones cerebrales traumáticas en soldados. La recomendación de Dr. Lewis: aceite de pescado. Aunque prácticamente inédito como tratamiento, el aceite de pescado se compone de ácidos grasos esenciales omega-3, los cuales también componen aproximadamente 30% del cerebro. La teoría del Dr. Lewis era suministrar una dosis masiva de este elemento natural podría ayudar a acelerar la recuperación del cerebro. El tratamiento con enormes cantidades de aceite de pescado (combinado con sesiones en una cámara hiperbárica) había ayudado a otro paciente en el pasado: Randal McCloy, el único sobreviviente de un desastre en una mina en West Virginia, que había sufrido daños cerebrales debido a una exposición prolongada a gas metano y monóxido de carbono. Menos de tres semanas después del accidente en la mina, McCloy salió de su coma y tres meses después estaba caminando y hablando.

Peter Ghassemi se convenció rápidamente de que este era el tratamiento adecuado para su hijo. Sin embargo, tuvo que luchar para que los médicos de su hijo consintieran a aplicarle a Bobby el procedimiento de aceite de pescado. Finalmente estos aceptaron y comenzaron a suministrarle a Bobby una dosis similar a los 20 gramos de omega-3 al día (2 gramos siendo la dosis suplementaria típica para una persona con lesión cerebral) que le fue dada previamente a McCloy utilizando una sonda de alimentación. Al igual que en el caso de McCloy, los doctores esperaban que el aceite de pescado ayudaría a reparar la mielina, la corteza protectora que rodea las células nerviosas y que asimismo ayuda a las células a comunicarse entre sí.

Tal como en el caso de McCloy, Bobby comenzó a salir de su coma dos semanas después de iniciar el régimen de aceite de pescado y después de la quinta o sexta semana comenzó a mover sus extremidades y a reconocer a sus familiares y a discernir cosas tales como colores y números. Tres meses después de su accidente, Bobby se encontró lo suficientemente bien como para asistir a su graduación de secundaria.

Se Necesitan Más Estudios

A pesar de estos éxitos, los científicos dicen que se necesitan más estudios para determinar la eficacia del tratamiento de aceite de pescado. Por ejemplo, en el caso de McCloy los doctores combinaron el aceite de pescado con sesiones en una cámara hiperbárica y es imposible decir que tratamiento resultó más eficaz o si fue una combinación de ambos lo que provocó estos resultados. Por otro lado, en el caso de Bobby, los médicos dicen que su juventud puede haber sido un factor que influenció en su recuperación. Sea como sea, estos tratamientos son muy caros y cuando se trata de víctimas de accidentes sufridos por las acciones negligentes de los otros, un abogado con experiencia en el manejo de este tipo de casos podría ser la única manera para que estas víctimas recuperen los fondos que necesitan para su rehabilitación.

Los Abogados de Greenberg Stone and Urbano Pueden Ayudar

Con más de 70 años de experiencia combinada, los abogados de Greenberg Stone and Urbano pueden ayudar a las víctimas que han sufrido cualquier tipo de lesión cerebral traumática como resultado de un accidente a recuperar los fondos que necesitan para su rehabilitación. Estos fondos pueden incluir dinero para los costosos tratamientos mencionados en estos artículos, para su terapia de rehabilitación, por su dolor y sufrimiento y por sus salarios perdidos. A lo largo de los años, el Despacho Legal de Lesiones Cerebrales Traumáticas del Condado de Miami Dade de Greenberg Stone and Urbano ha representado a muchos clientes que han sufrido lesiones cerebrales traumáticas.

Si usted o un ser querido ha sufrido una lesión cerebral traumática como resultado de un accidente de coche, un accidente de camión, un accidente en un parque de diversiones o cualquier otro tipo de accidente, debe comunicarse inmediatamente con una firma de abogados con experiencia en el manejo de estos casos. Visite nuestro portal de internet para conocer más sobre nuestra firma y contáctenos hoy para concertar una consulta gratuita.

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